Uno puede preguntarse si la arquitectura es arte o no. Es evidente que sí que se considera arte, pero quiero darle una pensada a los fundamentos de tal afirmación. Si partimos del primer fin de esta disciplina, dotar de un espacio físico al hombre (abstrayéndose de usos específicos) incluso se podría concluir que por puro pragmatismo, no es arte; pues en cierto modo es necesaria. Claro que esta aproximación parte del razonamiento de que el arte no es necesario en sí mismo para la supervivencia del hombre. Además, podemos hablar también de que la mayoría de la arquitectura, actualmente, se centra en la construcción en bloque de copias de edificios más funcionales que artísticos, más útiles que bonitos. (Una lectura recomendada es “La utilidad de lo inútil”). Hablaré en otra ocasión sobre la concepción del arte como algo “inútil”.
Arquitectura y espacio
En primer lugar, si se atiende a la escultura, que se considera expresión artística, consiste en la creación de una forma, que ocupa un espacio; básicamente poniendo o quitando material, se consigue ocupar un espacio físico que logra transmitir. El empleo del espacio, para la construcción física de formas es arte.Y la esencia de la arquitectura artística es la misma, la transformación del espacio, combinando materiales, líneas, luces y sombras; para convertirlo en una expresión visual y emocional de la creatividad humana.
¿Existe siempre esta intencionalidad en la mentalidad del arquitecto? Pues es evidente que no, o al menos la construcción de los edificios en las grandes ciudades (la mayoría), lejos de ser una experiencia artística se acercan más a una sensación de deprimente mediocridad. No culpo a los arquitectos, estoy seguro que ellos diseñarían otros edificios, pero el mercado manda, y este no entiende de arte. Este es un punto interesantísimo, las demandas actuales del mercado, en muchas otras disciplinas, busca la lo práctico y lo inmediato, o lo barato en costes, por encima de la belleza o de la trascendencia que tiene el arte.
Algo más que edificios
La arquitectura va más allá de la mera edificación de un edificio. Creo que la arquitectura tiene mucho que ver con la fotografía (siendo esta última posterior en tiempo) en cuanto al equilibrio de peso de los espacios, al juego de las luces y las sombras. Inmediatamente se comprende que cuando se habla de luz y de peso, ha de hablarse de vacíos; por ello la arquitectura representa no solo la construcción, también su antítesis. La organización espacial del plano es tan importante como la belleza de la fachada.
No se trata solo de los espacios internos, también de los externos (jardines se podría pensar en un primer momento). Y en concreto, me gustaría centrar la atención del lector en el espacio urbanístico. Los barrios nuevos de las ciudades (barrios dormitorio en muchos casos) ¿Verdaderamente se han planteado desde un punto estético? Sinceramente creo que no. Vivir en una cuadrícula perfecta, por mucho que se adorne, no puede ser bonito.
También llama la atención lo similar de las fachadas, de las distribuciones. Siendo atrevidos tienen distinto color, poco más… No era así anteriormente, en los tiempos en los que no se construían macrourbanizaciones y cada edificación era única en parte. De la misma forma que el diseño de las calles, aún siendo arbitrario en algunas épocas, ha resultado en muchas ocasiones en un conjunto más que admirable al presentar el contraste entre amplitud y estrechez, llegando a resaltar aquellos edificios que se rodeaban de un espacio más amplio.

Filosofía y arquitectura
Los primeros filósofos, pienso especialmente ahora en Platón, centra el núcleo de su pensamiento en la existencia de unas ideas, que se corresponden a formas (ocupando espacio). Y no es casual la asociación, pues la belleza tiene su representación física en la perfección de las ideas. La parte de la filosofía que se ocupa del arte, de la esencia del mismo, es la estética; no hay pensamiento humano que se escape a la filosofía, filosofar es innato al ser humano, al ser racional. ¿Qué es la belleza? ¿Hay reglas de belleza?
“Cada civilización o período de tiempo del pasado nos ha legado un conjunto de reglas, implícitas, que ayudan a crear el ideal último de belleza. Cada conjunto de reglas responde a un momento particular, a la disponibilidad de materiales autóctonos, al clima local, o a los rituales religiosos existentes, que definen las reglas arquitectónicas que rigen la belleza”.
Nikos A. Salíngaros
La arquitectura tiene miles de detalles, que se pueden apreciar con un simple paseo por la ciudad. Y el espectador fino, que se preocupa de apreciarlo, puede disfrutar cada trayecto urbano. El ser humano necesita del pensamiento, necesita el arte, para trascender, para salir de sí mismo y de su tiempo, para intentar alcanzar el conjunto de la existencia.